viernes, 16 de julio de 2010

Memoria sonora

Muchas veces se habla de recordar sonidos, o del recuerdo que nos produce un sonido, sin tener muy en claro que quizás ese recuerdo puede servir para reconstruir una historia: una historia de vida personal o colectiva. También se habla muchas veces del entorno sonoro, los sonidos que nos rodean, haciendo hincapié en una toma de conciencia y derivando, casi siempre gracias a nuestra aturdida realidad, a ideas como contaminación o polución sonora, ecología acústica, entre otros.


Ahora, muchas veces todo esto se puede combinar para llegar a situaciones impensadas. Por ejemplo recordar todo un entorno sonoro y no, un sonido en particular. O recordar un entorno sonoro que no es precisamente agradable e idílico y que tampoco tiene que ver con algo nostálgico como recordar los sonidos de nuestra infancia.

Concretamente, desde hace poco más de un año, estamos investigando la memoria sonora de los Centros Clandestinos de Detención, Tortura y Exterminio de la última dictadura militar, especialmente de los sobrevivientes del "Olimpo". Como sus ojos estaban cubiertos por capuchas y vendas, los detenidos-desaparecidos se vincularon con su entorno casi exclusivamente mediante la escucha. Es muy probable que el instinto de supervivencia y la necesidad de mantener una conexión con la realidad, los haya llevado a desarrollar especial atención a todos los sonidos de ese terrible entorno, para tratar de poder actuar en consecuencia, de resistir, de sobrevivir.

En este artículo de la Revista Afuera te contamos con un poco más de detalle en que andamos. Aunque ese trabajo tiene un par de meses y a partir de ahí seguimos haciendo muchas cosas sobre el tema, creo que refleja bastante bien la idea sobre la que trabajamos.

Si...hay que tener un par de aquellos...pero creo que vale la pena hacer que hablen "esas paredes" y podamos, aunque sea de una manera tangencial, conectarnos de otra forma con esa parte tan terrible de nuestra historia.

Te dejo leerlo.

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