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lunes, 26 de noviembre de 2007

El porqué del qué

Recuerdo haber leído, años atrás en un libro cuyo título olvidé, acerca del interés de algunos investigadores sobre las motivaciones que llevan a los científicos a elegir tal o cual objeto de investigación. Me pareció muy sugestivo ya que tiene que ver con la personalidad del investigador, si hablamos de investigación pura, claro.

Hace poco subí una obra que compuse el año pasado llamada "Cantos Lejanos". Traté de dar una imagen porque la resolución del sonido no es del todo buena. Pero contaba como la hice y con que materiales, los madrigales de Gesualdo. Pero más allá de eso, y siguiendo la ´línea del párrafo anterior, creo que a veces es más enriquecedor compartir el porqué elegimos tales materiales, o sonoridades, mucho más que saber cuales usamos y como las trabajamos.

¿Porqué utilizaste ese tipo de sonidos y no otros? ¿Que es lo que te llevo a buscar en esa dirección? Quizás podríamos tener la posibilidad de un diálogo de otra naturaleza. Por mi lado la elección de los madrigales de Gesualdo tenía que ver con poder desprenderme de la obra anterior, llamada "A tu memoria" dedicada a mi padre. La composición de esa obra fue un esfuerzo muy grande, un esfuerzo "afectivo", y necesitaba componer otra obra pero desde un lugar diferente. Y además quería volver a escuchar y conocer mejor sus madrigales.

Quizás la lejania de Gesualdo me hizo encontrar un camino para seguir adelante.

martes, 21 de agosto de 2007

Recuerdos de "Días después..."

El comentario de Gabriel en "Una pesadilla de Borges" me da pie para compartir una anécdota de algo que viví hace unos años.

Estaba componiendo la obra "Días después..." que, de alguna manera tiene como tema la violencia, haciendo una evocación muy real de los desaparecidos. El asunto es que un momento quería incluir sonidos de disparos, de explosiones. Me costaba mucho encontrar un material que me convenza, ya que buscaba algo que sonara real sin recurrir, por supuesto, a librerias de sonidos. Hasta que se me ocurrió (recuerdo de lecturas de libros de acústica) hacer estallar unos petardos en un lugar que suenen "bien". Y recurrí a un amigo, al que le estoy eteeeeernamente agradecido, que consiguió permiso para que lo hiciéramos en una Iglesia.

Fue muy divertido. Cuando estallaban los petardos daban ganas de salir corriendo, en vez de quedarse agarrando el micrófono...y por supuesto empezamos a probar como sonaba todo lo que encontrábamos por ahí, además de los petardos.

Al insertar esos sonidos en la obra, no podía evitar acordarme de esa tarde y me seguía resultando muy cómico. Sin embargo...es la sección más dramática de la obra. Quizás por ser la más referencial, la que más recurre a una sonoridad fácilmente identificable, pero lo cierto es que resultó ser el momento en donde toda la tensión de la obra se intensifica en un punto máximo.

Cuando empecé a hablar de "El paso del Viento" me iba a referir también a esta diferencia entre lo que uno empieza a concebir, lo que uno va haciendo, lo que termina haciendo y, lo que es impredecible y fascinante, como lo reciben los demás.

miércoles, 21 de febrero de 2007

Entre sueños

Esta obra electroacústica que compuse en el año 2001 significó un cambio enorme en mi vida musical y hasta diría personal. Encontré una forma, por supuesto sin saberlo en ese momento, de conjugar mis gustos musicales, como las texturas complejas, los cambios graduales e imperceptibles de un sonido a otro pero tambien de una situación a otra y la utilización de aquellos sonidos que se reconocen, pero no tanto (o sea, sonidos evocados, recordados, soñados...) con algunos de mis intereses extra- musicales: el mundo de los sueños, los recuerdos, la literatura y otros más que seguramente tomaré conciencia más adelante.
En breve voy a poner la obra on line para que cualquiera la pueda escuchar.
Pero todavía no se cómo!!!!

Entre sueños - Nota de programa

Borges escribió una vez que los sueños son la actividad estética más antigua. Hasta el elemento más irracional tiene su propia coherencia, su propia lógica, en el devenir onírico. De esta idea sugestiva nació esta obra. Trata, o mejor dicho, tiene la pretensión de ser un sueño musical.

Contiene aquellos elementos confusos que no podemos reconocer su procedencia, y aquellos que parecen evocar alguna situación vivida por la persona que sueña, el compositor en este caso. Ambos tipos de materiales emergen y derivan uno de otro, sin romper la continuidad, con el propósito de encontrar diferentes puntos de unión entre los distintos elementos.

Esto es lo que da la unidad musical de la obra.

Lo demás...son sólo sueños.