domingo, 29 de mayo de 2011

Jorge Rapp

No recuerdo exactamente cuando lo conocí a Jorge. Tengo la sensación que fue "hace mucho" y seguramente es así, aunque quizás me parezca mucho más de lo que realmente fue. Lo que si recuerdo es como poco a poco lo fui conociendo y como su presencia fue mutando de respeto a simpatía, de simpatía a afecto y de afecto a gran cariño.


Hay algo que recuerdo, que tengo bien presente y que, me parece, lo pinta de cuerpo entero. En un medio donde siempre hubo, y habrá, tantas vanidades y tanto ego, él siempre fue solidario y estuvo presente en cuanto concierto hubiera por ahí, por más que no hubiera en el programa una obra suya. Creo que estuvo en la mayor parte de las actividades que vengo organizando desde el año 2000 en adelante, siempre dispuesto a acercarse, junto a Judith, a conversar al final del concierto. a hablar, arreglar un encuentro o simplemente a saludar, a decirte "aquí estoy". Y, por supuesto, también estuvo en las actividades que organizaron otros colegas.

Su música merece otro tipo de comentario, quizás más detenido, quizás un poco más reflexivo de lo que te puedo transmitir ahora. Garabateando algunas líneas te diría que su música es siempre fresca, siempre sorprendente de una obra a otra y, lo más importante, siempre capaz de transmitirte emoción, de generarte un estímulo, ideas...una música movilizadora en el sentido profundo de la palabra.

En Junio de 2009, hicimos desde el CEIArtE el Simposio EMS09. Como entre las actividades iba a haber un concierto, no dudamos con Ricardo Dal Farra, en invitar a Jorge a que presentara una obra, la que él quisiera. Nunca nos imaginamos que esa iba a ser su última presentación en público.

Hoy, la tenemos para compartir. No es mucho lo que hay para ver y el audio podríamos haberlo mejorado mezclándolo con audio de línea. Pero preferimos dejarlo así, como si estuviéramos en la sala escuchando y viendo a Jorge, una vez más, haciendo sutiles retoques en la consola para darle espacialidad a su obra.

Va este pequeño homenaje para un gran compositor, una excelente persona y un querido amigo.

2 comentarios:

Analía Bas dijo...

Muy lindas palabras, Raúl.
Tengo un recuerdo muy lejano (hace cerca de veinte años), de haber escuchado a Jorge Rapp en una charla destinada a docentes de música, creo que era dentro de un curso que daba Judith Akoschky hablando de los aportes de la electroacústica en el aula.
Lo que más me gusta de tu nota, es la referencia a su humildad.
Un abrazo
Analía

Raúl dijo...

Gracias Analía! Así era, y es bueno que lo recordemos así.

Un abrazo