lunes, 11 de julio de 2011

Algunas ideas para una segunda vuelta

Parecía imposible. Una locura. De hecho muchos lo daban por loco. Pero el tipo la tenía clara: las ideas bien puestas, unos huevos de acero y unos cuantos locos que lo seguían a muerte. Un tipo que creía en los sueños. No en el sueño del que se duerme en el Congreso. Creía en esos sueños que te mantienen vivo. Y se mandó. Cruzó Los Andes , llegó del otro lado y lucho junto a los hermanos chilenos. No voy a decir que venció porque eso es muy relativo. Hoy también.

Parecía imposible. El tipo había sido educado y especialmente preparado por el dictador Francisco Franco para continuar con su régimen que había durado nada menos que 40 años. Toda una estructura de poder armada y solidificada para continuar. Pero Juan Carlos se animó a hacer algo que nadie esperaba y empezó, junto con toda la sociedad española, a abrir un rumbo nuevo para su país.

Parecía imposible pero ocurrió en Portugal, en las presidenciales de 1986. Uno era Mario Soares, viejo líder socialista que había luchado contra la dictadura salazarista. Electo primer ministro en 1976, tras dos gestiones, en 1986 se presentó como candidato a la presidencia. La primera vuelta terminó con el conservador Amaral en primer lugar, con un 46,31% de los votos y Soares con un 25,43%. Casi 21 puntos. Parecia imposible. Pero el socialista hizo el milagro y el 16 de febrero duplicó el total de votos, mientras que Amaral apenas sumó dos puntos. El resultado final: 51,18 contra 48,82.

Parecía imposible ganarle elecciones al peronismo. Pero un tocayo con bigotitos no arrugó y fué para adelante. Rompió con las estructuras conservadoras de su partido y con el terror pos dictadura. No sólo ganó las elecciones sino que dió vuelta una página de la historia argentina. Nada que ver con el hijo, que hace todo lo contrario y así se le va.

No voy a decir "se puede". Me trae malos recuerdos. Pero creo que no hay imposibles si uno se juega. Si todos nos jugamos por lo que creemos. Y sobre todo si creemos que hay que cambiar la dirección que está tomando esta hermosa ciudad llamada Buenos Aires.

¿Y que quiere decir "jugarse"? No sé. Cada uno lo sabrá desde su lugar. Por mi parte no me voy a contentar con esta especie de militancia electrónica. Siento que tengo que salir a hablar con la gente.

No soy iluso. Es difícil, claro. Pero el imposible ya lo tenés. Mejor pelearla hasta el final. Dejemos que sean las ratas las que huyan cuando las cosas pintan mal.

Iba a decir que no soy nadie para dar ideas. Pero me acordé que dicen que negativo por negativo da positivo. Por tanto si no soy nadie, soy alguien. Alguien que escribe, balbucea y garabatea algunas ideas.

Por último, me atrevo a pedirles a nos representantes, con toda humildad: Querido Anibal, no hables. Quedate callado por tres semanas nada más. Si querés tocá la guitarra. Pero no hables. Hace la gran Bergman. Daniel, poné un poco más de garra. Si hace falta, unas clases de teatro con Norman Brisky no vendrían nada mal. Cristina, por favor, poné un poco el cuerpo. No hay mucho que perder a esta altura.

Si ya sé....parece imposible. ¿Pero quien te dice?

1 comentario:

belona glamour dijo...

Parecia imposible que después del desastre menemista la gente siguiera votando a los desvergonzados neoliberales, cuyo único proyecto político es seguir enriqueciendo a los ricos. Pero no: la política -como la vida- esta llena de paradojas.