sábado, 23 de enero de 2010

Reservas calientes de Enero

Es interesante ver como las discusiones o los debates de la política argentina, al menos tal cual lo plantea el esablishment mediático y económico, tienden a quedarse en la superficie, en lo anecdótico. Nos marcan la cancha, para usar las metáforas futbolísticas que les gustan a nuestros imaginativos hombres de prensa, y de ahí no nos podemos salir. Las causas profundas, los verdaderos objetivos, la perspectiva histórica y geopolítica, por mencionar sólo algunos items, no importan. Lo que importa es el día a día. Es como si en una guerra, metáfora belicista, nos pusieramos a discutir acerca de cómo destruir las balas, granadas, bombas y misiles que nos llegan y no cómo combatir al enemigo.

En estos días estamos asistiendo a una gran discusión acerca del uso de la reservas que dispone la Argentina en el Banco Central. Parece que son intocables. Me hace acordar a como mi abuela quería tener algo de platita bajo el colchón "por las dudas". Años después, al encontrar esa plata....servía de poco y nada. Pues bien. Parece que la creciente derecha política argentina, incluyendo por supuesto la mediática (es decir los grandes medios y sus empleaditos, señores con traje y corbata que son promotores pero se hacen llamar periodistas) no quieren pagar la deuda externa con las reservas del Banco Central. Que bueno!! Quieren proteger nuestros ahorros! Justamente ellos, que son responsables del pujante e imparable desarrollo económico de nuestro país!!! Hay que estar con ellos entonces, seguirlos y apoyarlos que así nos va a ir bien. La historia lo demuestra.

Ironías aparte. lo curioso es que ningún momento dicen que no hay que pagar la deuda. No!!! Eso nos haría quedar muy mal como pasó en el 2001!! Entonces...si no es con las reservas ¿con que la quieren pagar? A ver...si no es con los ahorros...¿será con el presupuesto? Pero ¿de donde sacar plata del presupuesto? Que difícil, no? Una posiblidad es que paguen más impuestos los que más tienen. No, no, no...al campo no le va a gustar. ¿Y entonces? ¿Porqué no lo dicen? ¿Será que están buscando, por ejemplo, una corajuda y valiente medida como la del radical De La Rúa que recortó los salarios un trece por ciento? Es probable, no? Si te fijás bien, Cobos y De La Rúa hasta tienen una carita parecida...

Para que lo cotidiano y el aluvión de palabras de los promotores no nos hagan perder la memoria, me puse a hurgar un poquito por ahí y encontré esta editorial del diario La Nación, del 14 de Diciembre de 2004, unos días antes que Kirchner anunciara la cancelación de la deuda con el Fmi usando las reservas del Banco Central. Ellos prevenían, auguraban, vaticinaban (con buenas intenciones por supuesto) que "si el Gobierno destinara sus reservas a cancelar toda su deuda con el FMI, y aunque por ser ése un pago externo no se produjera una súbita expansión monetaria, se generaría de todas maneras una extrema debilidad monetaria frente a la evidencia de una moneda sin respaldo. Ese mismo hecho sería seguramente el detonante de una corrida cambiaria, que al no encontrar capacidad de respuesta llevaría a una incontrolada devaluación del peso." Si no me creés podés leer la nota completa en este link.

Me pregunto ¿que pasó con ese acertado pronóstico acerca de la incontrolada devaluación del peso? Nada. Absolutamente nada. El peso se devaluó cinco años después durante 2009 de forma controlada y por otras razones. ¿Y la rectificación de La Nación? Ya va a llegar. Tranquilo/a.

Por supuesto que no soy especialista en economía y hay miles de datos que me faltan para completar esta discusión. Pero esos datos, seguramente, no los voy a encontrar en el palabrerío mediático que nos bombardea todos los días. Simplemente quiero salir, apagar la tele y tratar de pensar un poco, de hacer memoria. Para eso necesito detenerme. Como dice Kundera, la velocidad lleva al olvido y la lentitud a la memoria. Hagamoslo lentamente. ¿Te preparo un café?

2 comentarios:

Daniel dijo...

Estamos en presencia de una fenomenal manipulación por parte de los poderosos dueños de medios y ahora aparecen unidas la derecha y una parte de la izquierda que encontró en el rechazo de la deuda "ilegítima" el argumento para sumarse al corso.
Pero ¿Quien puede dudar que pagar algo ilegítimo es repudiable? Nadie.... Pero sucede que aqui y ahora, ese no es ese el punto. Cualquier discusión sensata permite llegar a la misma conclusión: La ilegitimidad se ha referido a la deuda en su totalidad, pero aquella adquirida por gobiernos democráticos es hoy de muy dudoso reclamo.
Los números aproximados son:
- Deuda del gobierno constitucional al momento del golpe militar de 1976: 6.000 millones de us$
- Deuda que hereda el gobierno constitucional en Diciembre de 1983: 60.000 millones de us$
La dictadura nos dejó la herencia de una deuda externa multiplicada por 10...
Son 54.000 millones de dólares tomados en situación ilegal, y a eso fundamentalmente se refiere el tan famoso fallo judicial (el fallo 'Ballesteros' de la causa "Olmos"). Se trata de una causa del año 1982 que se hizo pública muchísimos años después, pero que se refiere a la deuda precisamente a 1982!
Luego, en los 90, el lamentable "gobierno democrático" que padecimos, la incrementó mucho mas, pero precisamente por eso esa porción es de muy dificil repudio y no está contemplada en ese famoso fallo.
Ahora bien...la quita aplicada por el gobierno de Kirchner a la deuda en 2005 supera amplísimamente la porción ilegítima adquirida por la dictadura.
En este mundo unipolar en el que vivimos, resultaría insostenible por un lado convalidar esa gigantesca quita y al mismo tiempo seguir rechazando por ilegitima la deuda restante post-quita. Es una discusión sin sentido, usada solo como chicana política. Si todos hiciéramos un simple ejercicio de memoria y recordáramos la matemática aprendida en la escuela primaria.... alcanzaría.
¿Los comunicadores?... ¿saben sumar? .. ¿o son parte del circo?

gustavo dijo...

A mi modo de ver, y sin ánimo de ofender la sensibilidad de aquellos que trabajan honestamente, con profesionalismo e idoneidad, el problema de la Argentina es mucho mas profundo y estructural, y se podría resumir de la siguiente manera:

El problema de la sociedad argentina es la ausencia de reglas, una sociedad anómica donde impera la regla única del caos. En una sociedad anómica es impensable la realizacion de proyectos porque todos estos se agotan en el perímetro del interés individual. En la sociedad argentina no importa el medio usado con tal que conduzca a la destrucción, esta lleno de resentimientos y frustraciones. Y en un juego perverso de “aforismos anómicos”, se diría que “todo vale” con tal de alcanzar el “sálvese quien pueda”.

Pero esta anomia activa tiene otro costado “pasivo”, tan devastador como el primero: el cansancio de los buenos, de los profesionales, de los trabajdores diarios de la cultura, la resignación y el abandono de aquellos que aunque no están dispuestos a quebrantar las reglas, tampoco aportarán un gramo de esfuerzo adicional a una tarea que juzgan inútil ó que nunca les será reconocida. Así se completa el círculo anómico: los malos que insisten en el camino desviado y los buenos que abandonan todo esfuerzo por la excelencia. El problema de la crisis argentina radica también en la incompetencia ética y gerencial de la dirigencia argentina. Y si bien la afirmación es de toda evidencia, ello no identifica la causa del problema. El común denominador de la politica argentina y su sociedad en general, ha sido el abandono de las políticas de cohesión social, la liquidación de los proyectos de democracia local, la mediocridad cultural y el desinterés por cualquier expresión de una cultura y un arte innovador, la inexistencia de políticas de protección del patrimonio nacional, la concepción de un pais como espacio para los negocios y no para las personas, la concepcion de la sociedad como un espacio para el robo y no para las personas, la concepción de una sociedad para la destrucción y no para la creación, …la carencia de una ética pública.

La Argentina, en mi opinion, ha sido una sociedad bastante irresponsable que en cierto modo se suicidó culturalmente. Y no me refiero a que la gente lea menos o a una pauperizacion del talento nacional, sino que hablo de la crisis de valores generalizada y de como una sociedad se degrado tanto y en tan corto tiempo. Una sociedad eticamente relajada, socio-economicamente degradada, con el autoritarismo como forma de cultura. La Argentina parece ser el pais de lo improbable. Pero no improbable porque las cosas no vayan a suceder, sino porque sucede pero no se pueden probar.

La corrupcion argentina no es solo un asunto económico, sino tambien toda esa filosofia que rodea el abuso de poder, la mentira, el acomodo, la prebenda y el amiguismo en la vida cotidiana. La corrupcion asume las mas diversas formas, y la sociedad argentina ya sabe que no es solamente el gran negociado, el ilicito monumental, la cometa, el acomodo. En la argentina se valora mas la figuracion que la trascendencia, se considera que ser famoso es mas importante que ser honrado, inteligente o simplemente una buena persona. Es doloroso, pero no podria ser de otro modo en un pais en el que importa mas hacer regimen para adelgazar que tener talento.

Democracia tampoco es una cuestion de mayorias, sino de capacidad intelectual y comprension de los problemas. Para muchos argentinos que la van de descreidos, por resentimiento despues de tantas estafas o por simple ignorancia, el desprestigio de la inteligencia les hace creer que la sensatez y la razon son verdaderas giladas, como se dice vulgarmente.

A mi juicio, el destino de la Argentina será decidido por la circunstancia de si -y hasta qué punto- el desarrollo cultural de sus habitantes logrará imponerse a las perturbaciones de la vida colectiva emanadas del instinto autoritario y de autodestrucción que la caracteriza.

Desde Viena, Gustavo Balanesco