miércoles, 10 de octubre de 2007

Deseo

Que los ruidos te perforen los dientes
como una lima de dentista,
y la memoria se te llene de herrumbre,
de olores descompuestos y de palabras rotas.

Que te crezca, en cada uno de los poros,
una pata de araña;
que sólo puedas alimentarte de barajas usadas
y que el sueño te reduzca, como una aplanadora,
al espesor de tu retrato.

Que al salir a la calle,
hasta los faroles te corran a patadas;
que un fanatismo irresistible te obligue a prosternarte
ante los tachos de basura
y que todos los habitantes de la ciudad
te confundan con un meadero.

Que cuando quieras decir: "Mi amor",
digas: "Pescado frito";
que tus manos intenten estrangularte a cada rato,
y que en vez de tirar el cigarrillo,
seas tú el que te arrojes en las salivaderas.

Que tu mujer te engañe hasta con los buzones;
que al acostarse junto a ti,
se metamorfosee en sanguijuela,
y que después de parir un cuervo,
alumbre una llave inglesa.

Que tu familia se divierta en deformarte el esqueleto,
para que los espejos, al mirarte,
se suiciden de repugnancia;
que tu único entretenimiento consista en instalarte
en la sala de espera de los dentistas,
disfrazado de cocodrilo,
y que te enamores, tan locamente,
de una caja de hierro,
que no puedas dejar, ni por un solo instante,
de lamerle la cerradura.

Oliverio Girondo - Espantapájaros - Poema 21

Para vos, Christian.

4 comentarios:

Gabriel dijo...

Qué bueno!!!!!

Ricardo de Armas dijo...

Adhiero en dedicarle a Christian, esta obra de Girondo.

Federico dijo...

No se por que será, que me parece profundo, pero que no llego a entenderlo del todo. Quizá me haga falta instrucción. Quizá interpretación, no lo sé.
Por otro lado, no se lo recitaría a nadie. Creo no tener alguien a quién desearle ese deseo.
Saludos.

Raúl dijo...

Hola Federico. Si haces click en el link que está en la palabra "Cristian", te vas a dar cuenta de a quien está dedicado y porqué.
La verdad... me gustaría no tener a quien dedicárselo, pero hay gente que lo tiene, lamentablemente, muy merecido.