jueves, 18 de octubre de 2007

¿Quién es Enrique Belloc?

Hace unos meses escribí en un "post" que Enrique es uno de los pioneros de la electroacústica en la Argentina. Voy a ahondar un poco en el tema básicamente por dos motivos: el primero es porque estoy escribiendo un breve trabajo sobre historia de la música electroacústica argentina , que es algo que me apasiona y que espero salga publicado el año que viene, y por otro lado porque en algunos raccontos históricos sobre el tema, Enrique Belloc apenas está mencionado y en algunos casos sólo como un compositor más. Para mi es mucho más que eso.

Veamos. Durante la década del 50, Enrique Belloc fue un compositor que, como tantos otros, había estudiado con Francisco Kropfl adoptando la estética y los procedimientos seriales derivados de la Escuela de Viena, cuyos referentes máximos en Europa eran Boulez y Stockhausen. Siendo muy joven hizo algunas experiencias en el recién fundado Laboratorio de Fonología Musical, pero sin mucho entusiasmo. En 1960 Belloc obtiene la beca Ford, para estudiar en Berlín, experiencia sumamente enriquecedora tanto a nivel artístico como humano: trabó contacto con muchos de los músicos más importantes del momento como Iannis Xenakis, Gilbert Amy, Igor Strawinsky o Pierre Boulez, participó de los históricos cursos de Darmstadt y vió y vivió la construcción del “muro”, entre muchas otras vivencias más.

En 1964, termina su periodo de beca en Berlín y se dirige a París, en donde de forma casual, toma contacto con Pierre Schaeffer, fundador de la corriente conocida como música concreta, y consigue una beca para realizar el curso de dos años llamado el “stage” realizando progresivamente un cambio que lo marcará definitivamente: el alejamiento definitivo del serialismo por la búsqueda de una estética diferente. Compone su primer obra concreta, el “Estudio Concreto” en 1966 en el Estudio 54 del Centro de Investigaciones Pierre Bourdan. Allí contaba con una gran variedad de micrófonos, y diversos recursos tecnológicos pero también con un conjunto de elementos informales, como placas de diferentes tipos de metales y espesores, cordones de plástico y metal tensados sobre estructuras metálicas simulando cajas de resonancia y diversos tipos de instrumentos de percusión. Según sus propias palabras la composición de esta obra fue “el mejor trabajo de solfeo que jamás hice en mi vida: me abrió el oído y la cabeza a lo más importante del hacer musical: el sonido.”

Cuando vence su beca, al concluir los dos años, Pierre Schaeffer le pide que se quede, para lo cual le consigue trabajo en Radio France, prolongando de esta manera su estadía en París por dos años más. En 1968 decide volver a la Argentina y, entre las diversas actividades que emprende, comienza una muy intensa labor docente en el país introduciendo y enseñando el pensamiento y la estética concreta que no había llegado a nuestro país sino de manera muy indirecta. Entre nosotros estaba quien trabajó nada menos que cuatro años junto a Schaeffer.

De esta manera comienza a reproducirse en nuestro país el mismo antagonismo que años antes había comenzado en Europa y que se había diseminado por el mundo: electrónica (Colonia) representada por Kropfl – concreta (París) representada por Belloc.

Por supuesto que siempre es mejor un antagonismo en el plano de las ideas que un pensamiento único. Por lo que estaban dadas las condiciones para que se produzca un rico intercambio de estéticas, procedimientos y experiencias de los cuales los que más se beneficiarían sería las generaciones más jóvenes. Pero lamentablemente la situación que se vivía en la sociedad de aquellos años no se encaminaba hacia la maduración de algún tipo de debate, amplio y democrático, sino hacia la violencia y la intolerancia.

De todas formas, y afortunadamente, lo que no pudo hacerse explícito, comenzó a desplegarse en el ámbito del aula y es aquí donde tanto Kropfl como Belloc dejaron huellas profundas en los generaciones más jóvenes. Pero de esto voy a hablar más adelante.

8 comentarios:

Ricardo de Armas dijo...

Este tema me parece sumamente interesante. Espero ansioso la continuación. Saludos.

Gabriel Cerini dijo...

Yo sabía de Enrique porque fui alumno de Carmelo Saitta que lo citaba mucho y por mis viajes de Mendoza a Buenos Aires. Estuve en unas charlas que dio en Rosario creo que fue en el 95 o por ahí (yo me vine a Europa a fines del 96) con Daniel Schachter y los mismísimos Bayle y Teruggi. Ahí nos hicimos amigos con varios rosarinos, Ricardo Ventura de Neuquén y otros que andaban por ahí. Pude vivir en carne propia la famosa interna GRM vs IRCAM, que dadas las circunstancias fue patética. Me copa la reseña que hiciste de Enrique Belloc. Es de los compositores que a mí más me gusta porque tiene una poética muy poco académica. También me gusta la música de Eduardo Kusnir que se estableció hace muchos años en Venezuela y creo que también es para tener en cuenta. Muy piola tu búsqueda de la historia de la música electroacústica argentina. Sinceramente espero que no se refiera sólamente a lo que pasa en Buenos Aires y alrededores.

Raúl dijo...

Gracias Ricardo y Gabriel por sus comentarios!. Con respecto a lo que decís de que no me limite sólo a Buenos Aires, mi respuesta es... por supuesto que no!
Acordate que, como escribí en la nota, estas son publicaciones parciales que forman parte de un trabajo más grande.
De todas formas, no es nada fácil conseguir la información ni tampoco tengo la intención de hacer un super catálogo de nombres o de obras, sino más bien de contar las principales tendencias y líneas.

Anónimo dijo...

Hola Raúl.
Realmente muy interesante la reseña que escribiste sobre Enrique Belloc. Vos lo nombraste mucho en las clases que nos diste al igual que Daniel, y siempre resulta interesante saber un poco más sobre los argentinos que nos hicieron dar un paso más hacia adelante, tanto en la música como en cualquier ámbito. Espero con ansias la segunda parte.
Cuando tenga mi blog listo te aviso, aunque ya te advierto que no se va a comparar ni por poquito con la calidad de éste, pero bueno, haremos lo que se pueda...
Un abrazo.

Leandro Ottati
(alias otito)

Raúl dijo...

Hola Leandro! Un gusto "verte" por aquí y poder compartir estos espacios con gente joven e inteligente como vos y otros compañeros tuyos.
Y más aún al saber que vas a generar un espacio con tus propias reflexiones y vivencias.
Desde ya que lo espero!
Un abrazo - Raúl

Anónimo dijo...

Sr. Raúl...
Que puedo más agregar de este ser único e irrepetible en la historia humana y musical.
Es y será una persona que el mundo entero hablará de él, ya que su concepto por la vida no solo roza la parte filosófica sino su respeto al ser humano.
Enrique Belloc, con orgullo te digo a viva voz, gracias por ser como sos en todo.
Tu hermano
Carlos Belloc
elcondorargentino@gmail.com

ferbr1 dijo...

Hola:

Yo tuve el honor y el placer de tenerlo como docente en una materia en el Conservatorio. No es responsable de las burradas electroacústicas que he compuesto, pero sí causante.

Saludos

Anónimo dijo...

Hola; yo tengo el honor de poder estudiar con él en la Universidad Maimónides y realmente puedo dar testimonio de que es una persona excelentísima. Magnifico profesional y de una humildad increíble, nos trata a sus alumnos con un respeto total. Enrique, tenes mi total admiración! Pablo Amicarelli