viernes, 7 de diciembre de 2007

Karlheinz Stockhausen

Empezó a circular por mail pero que hasta que no lo ví con cierto carácter "oficial" no lo pude creer. La BBC lo publicó sintéticamente y ahí terminé de aceptarlo: murió Stockhausen.

Lamentablemente no pude conocerlo en persona. Desde hace tiempo que tenía la fantasía de subirme a un avión para después combinar con algún otro medio y llegar a Kurten, Alemania, simplemente para charlar con el. No tenía la pretensión de mostrarle obras mías ni nada de eso. Quería hablar un rato y conocer a la persona que tanto leí y escuché.

Tengo muy presente sus escritos/ensayos. Sobre todo uno de ellos que me resultó sumamente revelador titulado "...how time passes..". O la colección de artículos reunidos en el libro "Stockhausen on music" de la cual recuerdo muy especialmente "Composing Statistically" y "Microphonie".

En cuanto a sus obras, hay muchas de ellas que ocupan un lugar especial entre mis "preferidas". Sin lugar a dudas "Kontakte" es una de ellas, la cual tuve el privilegio de escuchar en vivo interpretada por el Ensamble Modern. También "Kreuzspiel", una de las primeras, y "Zeitmasse" para quinteto de vientos, y dentro de las obras posteriores a su época serial me impactó "Stimmung" las improvisaciones tituladas "Aus de sieben tag", "Microphonie" y "Coros invisibles" de la cual no recuerdo ahora su título en alemán. Un lugar aparte merece el famoso "Estudio 2" una de esas pocas obras en la historia de la música que siendo muy didáctica en su construcción y documentación, es agradable de escuchar.

De todas formas, y más allá de gustos o inclinaciones personales, lo que más rescato es su actitud de búsqueda permanente, constante. Esa actitud fue la que lo hizo llegar al serialismo así como a abandonarlo cuando lo estaba conduciendo a un punto de no retorno. Eso hizo que muchos compositores "más papistas que el Papa" dijeran y pensaran en más de una ocasión que ahí se habia acabado Stockhausen, cuando en realidad el único que está verdaderamente acabado es aquel que repite una y otra vez una misma técnica.

Y Stockhausen improvisó, y mucho. E hizo una obra para tres orquestas (Gruppen) y otra para clarinete solo (Arlequin). Hizo obras con materiales en permanente cambio pero también obras con un sólo acorde. Hizo obras con sinusoides y otras con himnos nacionales.

En su sitio www.stockhausen.org podés leer sobre su vida, su obra y enterarte de los últimos proyectos y actividades en las que estaba trabajando.

Karlheinz: desde este pequeño rincón del planeta, te saludamos y recordamos!

5 comentarios:

Gabriel Cerini dijo...

No sabía la noticia hasta que entré a visitarte. Justo he estado bajando en estos días todo el ciclo LICHT que son 7 óperas y que duran un montonazo. La verdad es que estoy de acuerdo con vos. Yo creo que se fue un grande que ha probado de todo sin cortarse con genio, mucho laburo y sin quedarse en lo conseguido. Además hasta en su época serialista como dijiste compuso obras buenas. Sus hijos son unos músicos muy libres y piolas. Aunque a veces me mató su onda tan megalómana y grandilocuente y cierta onda subestimadora de espíritus muy sensibles como Bernd Alois Zimmenmann a quien verdugueaba bastante. Igual era un gran músico y yo aprendo mucho escuchando o leyendo cosas suyas.

Fede dijo...

También me enteré de la noticia hoy y busqué para ver si era verdad. No sé por qué, ademàs, me dio hoy la gana de mirar tu blog. El viejo lo soño casi todo (y escuchamos lo que hizo) en los años '50 y '60, sin duda su mejor periodo. Pensé, al confirmar la noticia; un musico se fué, nosotros quedamos. Y qué somos nosotros sino la suma de nuestros mayores...? Un abrazo, amigo, por el maestro que se fué. Pronto nos comunicaremos.
Fede

Gabriel dijo...

Chicos les invito a leer en mi blog un texto de Stockhausen dedicado a los músicos. www.mambobubu.blogspot.com

Raúl dijo...

Es cierto eso que decís Fede. El lo soñó e imaginó todo ya por los años sesenta, y a veces uno se pregunta ¿cómo puedo hacer música después de él? Como bien decís, aquí estamos, quedamos e intentamos comunicar algo de lo que somos.
Un abrazo para los dos!

Gerardo Gabriel Della Vecchia dijo...

Sin duda la muerte de personas como él nos obliga a reflexionar. Lo que hacemos generalmente es pasar por acá como si fuera la parada de un viaje, viva la gente que se permite viajar durante la vida, porque de ellas esta echa la parte del mundo que me interesa. Su viaje continua en cada uno de los que se interesaron por su obra. Un dolor compartido.