martes, 20 de mayo de 2008

Haroldo Conti

Haroldo Conti nació en Chacabuco, Provincia de Buenos Aires el 25 de mayo de 1925. Fue maestro rural, actor, director teatral aficionado, seminarista, profesor de filosofía y sobre todo un gran escritor.

Su novela "Alrededor de la jaula " recibió en 1966 el premio del concurso hispanoamericano de la Universidad de Veracruz, y fue más tarde llevada al cine por Sergio Renán con el nombre de Crecer de golpe . Recibió también el Premio de la Casa de las Américas por Mascaró, el cazador americano, el premio de la revista Life y el municipal de la Ciudad de Buenos Aires.

Personalmente siempre me gustó mucho "La balada del álamo Carolina"

Cuenta García Márquez que el 4 de mayo de 1976, Haroldo Conti estuvo escribiendo toda la mañana en su estudio terminando un cuento que había empezado el día anterior: A la diestra. Se puso saco y corbata para dictar una clase de rutina en una escuela secundarla del sector, y antes de las seis de la tarde volvió a casa. Al anochecer ayudó a Martha, su esposa, a poner cortinas nuevas en el estudio, jugó con su hijo de tres meses y le echó una mano en las tareas escolares a una hija del matrimonio anterior de Martha, que vivía con ellos: Myriam. de siete años. A las nueve de la noche, después de comer algo, fueron a ver El Padrino II Era la primera vez que iban al cine en seis meses. Los dos chicos se quedaron con un amigo que había llegado esa tarde de Córdoba y lo invitaron a dormir en el sofá del estudio.

Cuando volvieron, a las 12.05 horas de la noche, quien les abrió la puerta de su propia casa fue un civil armado con una ametralladora de guerra. Dentro había otros cinco hombres, con armas semejantes, que los derribaron a culatazos y los aturdieron a patadas.

Haroldo quedó inconsciente en el suelo, vendado y amarrado, y con la cara desfigurada a golpes. En su dormitorio, los chicos por suerte no se dieron cuenta de nada porque habían sido adormecidos con cloroformo.

Los llevaron a dos habitaciones distintas, mientras el comando saqueaba la casa hasta no dejar ningún objeto de valor. Y los sometieron a un interrogatorio bárbaro. Martha, que tiene un recuerdo minucioso de aquella noche espantosa, escuchó las preguntas que le hacían a su marido en la habitación de al lado. Todas referidas a dos viajes que Haroldo Conti había hecho a La Habana. En realidad. había ido dos veces -en 1971 y en 1974-, y en ambas ocasiones como jurado del concurso de La Casa de las Américas. Los interrogadores trataban de establecer por esos dos viajes que Haroldo Conti era un agente cubano.

A las cuatro de la madrugada, uno de los asaltantes tuvo un gesto humano, y llevó a Martha a la habitación donde estaba Haroldo para que se despidiera de él. Estaba deshecha a golpes, con varios dientes partidos, y el hombre tuvo que llevarla del brazo porque tenía los ojos vendados. Otro que los vio pasar por la sala, se burló: «¿Vas a bailar con la señora?». Haroldo se despidió de Martha con un beso. Ella se dio cuenta entonces de que él no estaba vendado, y esa comprobación la aterrorizó, pues sabía que sólo a los que Iban a morir les permitían ver la cara de sus torturadores. Fue la última vez que estuvieron juntos.

Seis meses después del secuestro, habiendo pasado de un escondite a otro con su hijo menor, Martha se asiló en la Embajada de Cuba. Allí estuvo año y medio esperando el salvoconducto, hasta que el general Omar Torrijos intercedió ante el almirante Emilio Massera, que entonces era miembro de la Junta de Gobierno Argentina, y éste le facilitó la salida del país.

Haroldo continúa desaparecido. En este link y en este otro podés leer algunas cosas más sobre esa terrible noche y de lo que se supo de él.

4 comentarios:

gabriel dijo...

Estaba por hacer algún comentario sobre Kandinsky (que, y en privado obviamente, es un gran maestro de música para mí) pero me quedé mudo en esta nota. Gracias por la emoción y el recuerdo Raúl, una vez más.

Raúl dijo...

Gracias a vos Gabriel, po compartir tu emoción...y seguramente la bronca, impotencia...

gabriel dijo...

Sí, claro, pero la bronca ya la tenía. La tengo desde hace muchos años, yo no era pibe cuando ocurrió y tengo buena memoria de esos años de masacre. Aquí surgió la emoción de tu relato por los detalles que cuenta y que dispararon todo junto otra vez.
Alcanzás a pasar por Barcelona? Cualquier cosa decimelo por mail y nos conectamos.

Marée Haute Proche dijo...

Como siempre... otra vez: merci beaucoup... por emocionar con tu recuerdo de Conti y, al mismo tiempo, mantener en "alerta", bien despierta, nuestra memoria. Y, gracias también porque tal vez a través de tu periódico ejercicio de la memoria, muchos jóvenes y no tanto, estén comenzando a construirla... en buenahora.
Desde ya, altamente recomendable abordar cualquier cuento de Conti...