domingo, 16 de septiembre de 2007

Joao Pedro Olivera - Compositor Portugues

Cual es su visión sobre el pos-modernismo? Habría un pos-modernismo progresista, como teorizan algunos ensayistas?

JP: Esta cuestión se ha vuelto con el tiempo un poco irritante. El aspecto positivo del pos-modernismo es que sirvió para cuestionar algunos “dogmas” artísticos que se habían implantado en la cultura occidental en las últimas décadas (la cuestión de la originalidad, del estructuralismo obsesivo, del corte con el pasado, entre otras). O sea, hubo una cierta “liberación” de muchos preconceptos que estaban enraizados en el pensamiento de los creadores. (…) El problema del pos-modernismo es que también permitió la creación de una especie de “paraguas de tolerancia” que engloba todo y algo más. Esto trajo, por arrastre, un aspecto extremadamente negativo, que es la posibilidad de que un creador (sea músico, pintor, escultor, etc.) intente esconder su falta de imaginación o de metier atrás de una pretendida estética posmodernista. (…) No existe un posmodernismo musical progresista o reaccionario. Lo que hay es buena música, construida con metier, con ideas personales y sinceras, y música mala, la cual no me interesa comentar. Y creo que tampoco vale la pena que perdamos mucho tiempo con este asunto, el propio (y terrible) tamiz de la Historia y el paso del tiempo van a decidir aquello que realmente tenga valor para el futuro.

Extracto de "Para un retrato de Joao Pedro Olivera" - Entrevista de Alvaro Salazar - Ediciones Atelier de composicao 2003

2 comentarios:

tamara dijo...

Buenas… paso a dejar huellas de mi paso asiduo por éstos sitios… al nombre en azul vale agregarle su respectivo apellido (“Radchuk”)… de ésta forma, quizás es más fácil el reconocimiento…

El ejercicio del arte concierne una apelación al espíritu, la exaltación del mismo…
El estado de inspiración suprema compromete un gasto de energía excesivo que libera y genera bienestar… por esta razón, cualquier persona (sea con un mayor grado de compromiso o no) debería expresarse o revelarse en un plano ajeno al habitual… la capacidad para acudir a esa condición excede la razón, lo tangible, lo abstracto y lo consciente… se manifiesta bajo cierto grado de inconsciencia, es decir, aquel estado de iluminación interna que permite otorgarle existencia a alguna creación… esto no significa que la misma sea impropia o el producto de una personalidad suprema, claro está…


Lograr cautivar tiene que ver con provocar el interés de los demás hacia las acciones realizadas… generarles una perplejidad innata que extermine las imágenes mentales, paralice la recurrencia a las palabras y los condene al boceto de expresiones espontáneas…
Lograr lo antedicho es una de las aspiraciones de cualquier creador y, considero, que en aquella consolidación de lo pretendido se halla el verdadero valor de cualquier obra…
De ahí en más, la perduración a lo largo del tiempo pertenece a un plano subjetivo pese a que, en algunos casos, esa subjetividad esté representada por lo “colectivo” o “masivo”.
¿Cuáles son los parámetros que discriminan lo que es bueno de lo que es malo? ¿Cuál es el límite del “paraguas de tolerancia”? ¿Quién lo determina?
En ocasiones, es preciso ignorar ciertos aspectos para poder expresar espontáneamente… no perder de vista el interés verdadero, así como la lucidez y la simpleza, son cuestiones que determinan la majestuosidad del artista, en distintas proporciones tal vez…

Saludos!

Raúl dijo...

Hola Tamara! Un gusto, un verdadero placer saberte por aquí. Y especialmente leer tus reflexiones tan profundas.
Merece que hablemos con detenimiento sobre lo que planteas, pero ahora tomo sólo una parte de tu comentario. Coincido cuando decís
"¿Cuáles son los parámetros que discriminan lo que es bueno de lo que es malo? ¿Cuál es el límite del “paraguas de tolerancia”? ¿Quién lo determina?"
Por supuesto cuando decidí incluir este fragmento de la entrevista a Joao Pedro, estaba buscando generar algún debate sobre el tema. Como vos sabés bien, a veces los músicos (y los que no lo son) pecamos de ciertos sobreentendidos, pensando que todos entienden aquello a que nos estamos refiriendo.
En mi caso, puedo suponer que hay entre líneas en lo que dice el entrevistado, pero no es más que una suposición. No hay que olvidarse que es una entrevista, una charla, seguramente informal y no un libro o ensayo sobre el tema.
Pero me gustó tomarla como punto de partida para una discusión, o para otra charla, seguramente más enriquecedora, pero motivada, disparada, por este comentario de Joao Pedro.
Gracias por tomar la piedra. Ya está lanzada.
Más saludos!