martes, 11 de septiembre de 2007

Medios mixtos II

Sigo con el tema de los medios mixtos, y especialmente enriquecido después de la apasionante seguidilla de comentarios de la entrada anterior.
Rescato algunos párrafos. Ricardo de Armas dice que "Quizás la innovación (si es lo que buscamos) no pase por los medios a utilizar, sino por la relatividad de los sistemas conceptuales, como nos propone la descontrucción y los lenguajes polisemánticos." Coincido cien por cien. Una flauta y un sintetizador no suenan igual, no tienen la misma sonoridad, la misma estética, si hacen música de Jethro Tull o de Stockhausen (estoy tirando un par de nombres al azar).Por lo que hablar de "música para medios mixtos" es hacer hincapié en los medios utilizados y no en la música. Algo de esto hablamos hace unos meses en la entrada "¿El medio es el lenguaje?"
Si bien es cierto, como dice Saúl Martín, que es una "cuestión de practicidad el llamarlo de esa manera a esta nueva combinación de instrumentos" lo que me preocupa es que a veces los músicos nos quedamos con definiciones, y me asusta que pase lo mismo con los conceptos, de hace unas cuantas décadas atrás.
Otro aspecto a considerar es la crítica a la música electroacústica que incluye intérprete en vivo (uf... cuanta vuelta!) que de esta forma recrea la situación de concierto tradicional, cosa que con la acusmática pura no pasa, especialmente con el desarrollo que han tenido los distintos sistemas de espacialización sonora en los últimos años. Y hay quienes van más allá y dicen que la inclusión de instrumentos es directamente una cita del pasado. En este último caso es evidente que también caen en el "error" de priorizar los medios y no el lenguaje, aunque desde otra perspectiva.
En fin, sigue dando para mucho. Pero si alguno coincide con estas críticas, tiene las puertas abiertas. Adelante.

4 comentarios:

Ricardo de Armas dijo...

Coincido en que es un error priorizar los medios y no el lenguaje. Aparte creo que en los tiempos que corren, la cuestión pasa por otro lado y no por si una obra tiene un instrumento tradicional en vivo o la espacialización más impactante. Considero que el verdadero desafío es crear nuevos niveles de significación

Fabián Beltramino dijo...

Entro en la cuestión por el lado de la crítica hacia los "medios mixtos" con relación a lo que para mí es una concesión, un "arrugue" de la música electroacústica en cuanto a la posibilidad no sólo de generar nuevos sonidos y nuevos lenguajes sino nuevas formas de escucha. Creo que aún la acusmática es todavía muy pobre en eso ya que en los conciertos se sigue manteniendo la posición frontal de los oyentes hacia... ¿hacia dónde? Un intérprete de instrumento tradicional en vivo instala inmediatamente eso, la tradición -en términos de sonido y de dinámica de relación con el público: aplauso, visualidad, frontalidad, "bravos" y demás-.

Ricardo de Armas dijo...

Coincido plenamente Fabián. Creo que la electroacústica todavía no puede deshacerse de ciertos condicionamientos culturales y ritos a cumplir por pertenecer al circuito de "música académica". Es decir, todavia adhiere a la "institución concierto" con todo lo que esto significa y que vos citas: aplausos, bravos, toses nerviosas o de aburrimiento, un culto casi irracional al pasado y una visión romántica del virtuosismo. Lo sé por experiencia propia, ya que hace 19 años que soy violoncellista profesional en una orquesta sinfónica.

Raúl dijo...

El tema también se complica por la falta concreta de lugares físicos, es decir auditorios, en donde plantear una situación auditiva diferente. En el año 2001 pudimos hacer un concierto el MAMBA en donde el público se sentó enfrentado: una mitad frente a la otra. Y funcionó muy bien. Pero fue porque en ese auditorio lo pudimos hacer. Y la otra posibilidad que sería hacer acividades al aire libre, no siempre se consiguen lo medios o las autorizaciones. Por tanto no lo vería como arrugue de la electroacútisca, sino como un tratar de difundir lo que hacemos en los lugares disponibles o en donde se pueda.