miércoles, 25 de abril de 2007

¿El medio es el lenguaje?

No podía dejar de mencionar, en esta pequeña colección de diálogos y reflexiones sobre la tecnología, la particular relación que ésta tiene con la música, especialmente con la música electroacústica. Tampoco puedo dejar de tener en mente ciertos “entradas” o “posts” previos como “Y vos ¿qué música hacés” o el más reciente sobre “Tecnología y Arte”.
Voy a intentar plantear otra pregunta: cuando hablo sobre que tipo de música hago, digo (aunque puedo utilizar el plural e incluir a mis colegas) “Música electroacústica” sabiendo que esta definición implica no solamente un medio, la tecnología, sino también un lenguaje. Esta situación es bastante extraña ya que en el mundo ecléctico y globalizado que nos toca vivir, estos dos aspectos no siempre van de la mano. Uno puede hacer música orquestal, por ejemplo, desde distintas perspectivas, desde distintos lenguajes. Y lo opuesto también. Uno puede hablar el mismo lenguaje con distintos medios/instrumentos. Pero en el caso de la EA (léase Electroacústica sin la “M” porque no queda muy bien) es muy distinto y se dan ciertas paradojas. Por un lado el medio, la tecnología, de alguna manera condiciona el lenguaje. La flexibilidad y la potencia de los medios de hoy posibilitan realizar ciertas sonoridades y planteos muy difíciles de lograr tiempo atrás. Esto es vivido como una ventaja por muchos compositores, entre los que me incluyo. Pero...nada es gratuito. La situación ideal del compositor que domina la tecnología no siempre se da, es difícil de lograr, y además para dominarla tenemos que correr detrás de ella hasta tratar de adelantarnos, lo cual muchas veces nos aleja de nuestros intereses más profundos.
Por otro lado es normal que uno diga yo hago “esto” y que esto incluya una serie de códigos, un lenguaje, para que sea “eso”. Si uno va a aprender blues te tienen que enseñar determinadas escalas, armonías, formas de tocar, etc. para hacer blues. Si no lo hacés estarás haciendo otra cosa, que puede ser maravillosa, pero que no es blues. Hasta que, como siempre, aparecen los individuos que trastocan todo. El tango era una cosa hasta que apareció Piazzola. Lo mismo ocurrió con el flamenco y Paco de Lucía. Me pregunto entonces....¿aparecerá alguien que “de vuelta” algún día la EA? ¿surgirá en algún momento alguien que cambie el lenguaje de la EA, hasta tal punto que al principio no lo identifiquemos como tal y digamos “no! Eso no es EA”, de la misma forma que pasó con el tango? No lo se...pero me encantaría escucharlo.
¿Y a vos? Contame...

3 comentarios:

Manuel dijo...

Yo creo que el Medio no sólo puede ser el Lenguaje si no también el mensaje. Y me parece que cuando el compositor trabaja con un mensaje claro para él mismo (un mensaje, un estilo ,un fin) hay que poder verlo con cierta objetividad. La tecnología puede aplicarse no sólo para generar estilos musicales si no también para postular ideologías. Tal vez el lenguaje estilístico pueda depender más de los avances tecnológicos, pero el mensaje, su utilizaciòn y resignificación es algo que cambia constantemente. Un ejemplo puede ser que ya hace màs de 10 años se está utilizando los sonidos retro electrónicos, pero no de los sintes analógicos, si no de los sonidos sintetizados por un chip de sonido de los 80s. La clave me parece que es el aprovechar el eclectisismo que poseemos y poder nutrirnos de todo lo que se nos ponga en nuestro camino, sea una flauta píccolo así como el más sucio ruido de Merzbow, todo puede formar un lenguaje, y dependerá del productor el reinventar o no un mensaje (y de sus oyentes poder apreciarlo).

Gabriel Cerini dijo...

Es cierto que el medio no es el lenguaje porque de lo contrario estaríamos metiendo en el mismo tren a jean michel jarre y a francois bayle, por nombrar a dos franceses que si se ponen a describir su relación con los medios electroacústicos no parecerán tan disímiles como lo es en la realidad de la escucha. Sobre el otro aspecto de tu entrada (siempre estimulante para mí y espero que para otros músicos que andamos por aquí) no sé cómo vendrá la mano pero creo que ya no habrá ningún piazzolla. En el libro "La música del siglo XX" de Robert Morgan a la hora de aventurarse a imaginar lo que vendrá habla de que hay dos opciones que surgen con más o menos nitidez, una es la consolidación de la llamada "pluralidad" y la otra es una próxima "práctica común". El escribió sobre el panorama de toda la llamada música contemporánea pero que salvo en lo relacionado a los medios tecnológicos me parece que se puede aplicar aquí. Aunque ahora que lo pienso mejor quizás la proliferación no ya de una tecnología sino de incontables cachivaches y programas diferentes, es lo que trae un problema interesante para conversar: el hecho de la elección de los "petates" como parte de la elección estética de los compositores.

Raúl dijo...

Gracias Manuel y Gabriel por los comentarios y la presencia. Me pareció muy interesante eso que dice Morgan sobre la "práctica común", voy a ver si consigo el libro. Por otro lado...no entendí bien lo de los "petates". Me aclarás un poco?