sábado, 7 de abril de 2007

Tecnología y partitura

Lo publicado más abajo sobre la escritura como tecnología, creo que también es aplicable a la partitura, un tipo de escritura muy particular. Por un lado requiere de ciertos recursos tecnológicos, en la actualidad determinado tipo de papel, tinta y algunas cosas más, aunque seguramente siglos atrás se necesitaban muchos más implementos.
Pero lo que más me llama la atención es aquello que dice Ong de la escritura como la que inició el camino de la reducción del sonido dinámico al espacio inmóvil. En este caso, la partitura comparte también con la escritura una función clave que es la de conservar y comunicar. Pero si la escritura reduce la potencialidad, la vitalidad del sonido...¿no es contradictorio que lo haga la partitura? No. La partitura fue concebida como un medio de fijar el sonido y, justamente, al fijarlo, se pierden muchas de sus dimensiones.
Y esto tampoco cambió durante el siglo XX con todos los intentos que se hicieron de representar el sonido por medio de grafías de distintos tipos, grafías más o menos analógicas, más o menos digitales: siguen siendo formas de reducir el sonido a dos o, a veces y con mucha suerte, tres dimensiones.
No estoy negando su utilidad en la función pedagógica ni nada de eso. Pero, me llevo mucho tiempo entender aquello que me dijo Enrique Belloc cuando era estudiante de conservatorio: la partitura no es la música. Claro...éramos un grupo de alumnos que poníamos un gran esfuerzo en descifrar y entender todos aquellos signos, que no nos quedaba tiempo para pensar en otras cosas. Y además, muy pocos profesores hablaban de estos temas.
Por supuesto que es necesario saber leer partituras y escuchar y leer música de otras épocas. El tema es cuando se confunden ( y volvemos a hablar de lo mismo) los medios con los objetivos.
Cuando la partitura, mediante todo una batería de herramientas que se aprenden en distintas materias del Conservatorio, se convierte en lo central, dejando de lado algo tan simple, básico y hermoso como escuchar música.
No sé como es la situación actual en los distintos Conservatorios de la Argentina o de otros países. Me gustaría saber que piensan, que hacen, tanto alumnos como profesores...

4 comentarios:

Georgina dijo...

Raúl: El tema de la música y la partitura es algo que me ha preocupado siempre y acerca del que he tratado de indagar a lo largo de mi formación. En base al tipo de educación musical que recibí cuando era chica y siguiendo modelos que me brindaron más adelante en el profesorado en Ed. Musical, fui re-creando y creando estrategias que se acercaran de la manera más fiel posible al "hacer música".Por eso trabajo con la percepción auditiva, imagenes corporales y extra-corporales para luego llegar a un tipo de escritura analógica que de sentido a la partitura con grafías tradicionales.Y no por dar a conocer la partitura invalido todo lo anterior. Todo lo que está escrito en el papel surgió después de haber sido escuchado, ejecutado, cantado, palmeado o bailado. Por supuesto da para más...
Georgina - Banfield Argentina

Raúl dijo...

Gracias Georgina! Por supuesto que no niego el papel pedagógico de la partitura. Y es bueno saber que se fueron incorporando otras herramientas en la enseñanza, especialmente en los Conservatorios, en a enseñanza oficial. Hay ciertas herramientas que tiene muchos años pero no se tomaban en cuenta en la curricula. Me da la sensación que lo que contás es básicamente para los más chicos, no?
Saludos

Gabriel Cerini dijo...

Estoy de acuerdo con que "la partitura no es la música". Pero yendo más allá de qué partitura (es decir qué signos)si analógica, más o menos críptica, etc, creo que la posibilidad de escribir de alguna manera la música nos dá una conexión más grande con el pensamiento musical. No me refiero a la teoría de la música, sino a pensarla. Y aquí creo que cada uno puede dar sus modos de resolver el tema del tiempo en la música que haremos. A veces el dibujo de la música se nos puede presentar en un esquema mental, de ahí se puede pasar a lo secuencial y a lo puntual, etc. Yo llevo muchos cuadernos, en música electrónica y a veces anoto algunos pasos o me levanto a la madrugada para anotar algunas modificaciones e ideas. A veces se concretan, a veces no. Siempre hay que probar y escuchar de muchos modos y hacérsela escuchar a diferentes personas, si están y cabe el momento. Escribir hoy es más tecnológico pero no menos escritura. Me parece.

Raúl dijo...

Gracias Gabriel! Por supuesto que no estoy cuestionando la utilidad de la escritura, sea musical o no. Ni su utilidad, ni sus distintas funciones pedagógicas, comunicativas, sociales, etc. Más que nada estoy compartiendo ciertas reflexiones que apuntan a la idea de "texto": el texto como objeto de estudio en si mismo, la sacralización del texto, cosa que muchas veces impide llegar a lo que el escrito trasmite. No sé si es más claro ahora...
Y encima lo hago por escrito!