lunes, 30 de abril de 2007

Dime como enseñas...

Hace poco tiempo atrás estaba trabajando con unos alumnos en mi casa, haciendo una experiencia tipo "taller de composición", experiencia muy placentera por cierto. Estos alumnos eran estudiantes de una universidad argentina, en donde ellos trabajaban con compositores supuestamente renombrados en el medio. A raíz de ciertos trabajos que me mostraron y ciertas dudas que ellos tenían, les empecé a mostrar algunas obras electroacústicas del repertorio internacional, que pensé que les podía servir para sus trabajos. Sin embargo, quien más aprendió fui yo. Sus caras de asombro cuando escucharon lo que les mostraba es algo que no voy a olvidar. Y me dijeron algo así como..."Ah...pero...¿esto también es electroacústica? Y esta sorpresa de ellos me trajo a la memoria un montón de experiencias que tenía olvidadas: el famoso metodo de aprendizaje basado en la represión, basado en el esto está bien, esto está mal, esto no lo podés hacer, esto si pero con cuidado porque te falta mucho por saber, escucha sólo esto, lo demás no te puede gustar, y muchas hermosas frases más.
Pregunto, nuevamente...¿es incompatible la libertad con la enseñanza en la creación? ¿la libertad es dejar hacer cualquier cosa? ¿o es tener la posibilidad de elegir? ¿es un verdadero "maestro" quien logra que sus alumnos compongan como él, o a lo sumo como a el le gusta?
Creo que plantearme estas preguntas, como tantas otras más, pueden darme una pequeña clave para intentar ampliar el horizonte de la música electroacústica.
Creo...no estoy seguro.

12 comentarios:

Jaco- dijo...

la "represión" de la que concretamente hablás hizo hace un par de años que abandone mi incipiente interés por la música electroacústica.
Espero que siga habiendo docentes que apuesten a la libertad y espero retomar lo dejado hace tiempo.

Raúl dijo...

Ojalá retomes pronto y renazca tu interés, aunque no sepa quien sos. Es increible que en un terreno como este, que tiene tanto que ver con la libertad y la busqueda, se coarte (por suerte no en todos los casos) la iniciativa individual. ¿Será parte de la condición humana?

Nuevos Sonidos dijo...

dificil tarea tiene por delante el enseñar las artes de componer, escribir, sin influir en la libertad de expresar...
ni hablar en casos como cuenta jaco que en vez de crecer ha sido frustrado en su iniciativa...tal vez este puede ser un comienzo en que se revierte...

Gabriel Cerini dijo...

Yo sé de quiénes se ufanan de la onda "elitista" de la música electroacústica. Algo totalmente falso, por muchos motivos. Puede ser un hecho que no muchos tengan acceso a cierta información y posiblidades de aprendizaje, pero esto no es lo que muchos quisiéramos. No creo que sea "por definición" una actividad elitista. En cambio puedo decir con orgullo que mi maestro argentino (entre 86 y 96) del que guardo entrañable respeto, el Carmelo Saitta, piensa muy diferente a otra gente que circula por la recoleta, por ejemplo. Carmelo lo primero que pregunta es que querés hacer, qué quisiste lograr y en base a eso te dice cosas. Gracias de nuevo Raúl por hacer hincapié en este tema. En Argentina he tenido bastantes encontronazos con la gente que jodieron a jaco, por ejemplo y otros que me comentaban lo cerrado de ciertos cenáculos. Ah, de paso yo vivía en Mendoza y entraba casi como representante de provincia como amigos de Córdoba, Rosario y Neuquén, pero cuando de casualidad conocía a otros con interés por la música electroacústica me decían que se le cerraban ciertas puertas.

Raúl dijo...

Es cierto que es difícil, como dice Saúl, pero creo que lo menos que puede hacer alguien que enseña algo vinculado a la creación es ser honesto y generoso. Si su objetivo es otro, como ganarse espacios de poder, por poner un ejemplo, todo se empieza a complicar y a desvirtuar. El asunto es que en el medio hay gente que quiere crecer y aprender y, sobre todo, que se merecen nuestro respeto. Da para charlar mucho sobre este tema. Gracias Saúl, Gabriel y Jaco(y los que sigan)por sus aportes y reflexiones!

Manuel dijo...

Yo también vivo estas experiencias, como alumno de cierta universidad Argentina, y es una verdadera pena desperdiciar de esta forma un ambiente en el que se podría generar TANTO. Me parece que a su vez otra razón que impulsa este tipo de pensamientos es que està involucrado el dinero. Y tal vez el mantener la hegemonìa de su elite dentro de los cìrculos donde se vuelve rentable su oficio estilistico es màs importante que, bàsicamente, enseñar. El tuerto que ciega es profesor de composiciòn!

Yo por mi parte he tomado la decisiòn, no de dejar, pero sì la de no esperar aprender algo en cada materia que curse, algunas no me queda otra más que cumplir la consigna, y seguir adelante.

Igualmente, quiero hacer una salvedad, està claro que hay mucha gente que no obra de esta manera, hay muchos profesores que realmente apuestan por nutrir, NO simplemente algún ambiente estilìstico que resulte redituable, sino a la creacion artìstica.

Raúl dijo...

Gracias Manuel. Y coincido con vos en que hay muchas excepciones.Y, afortunadamente, la situación que se vive hoy, es mucho mejor que la que se vivía cuando los que hoy tenemos entre 40 y 50 años nos estábamos formando. Había una sola voz...y chau. Lo que no creo que esté involucrado es el tema dinero. Me parece que pasa por espacios de "poder" o por otro lado que no llego a entender bien. Quizás temor... o algo así.

Gabriel Cerini dijo...

Me hiciste acordar que en la Universidad de Hamburgo un compañero mío que estudiaba composición hacía música tecno y varios de los que estaban ahí tenían sus propias y diferentes, claro está, intenciones con la música. Un yanqui, por ejemplo, hacía experimentos con el Max (IRCAM) y trabajaba las sinapsis con colores, y así, cada uno en lo suyo pero todos estudiando lo mismo ...

... / dans / ... dijo...

La historia muestra como una elevada proporción de los "venerables" de cada época... son devorados por la historia... es que estamos metidos en el presente y a veces no tenemos perspectiva suficiente...
Precisamente los estudiantes son los mas perjudicados por esto, y muchas veces terminan alejados de las músicas de hoy.

Diego H. Costa dijo...

Yo quiero creer que es una cuestión de querer encaminar a alguien por cierto camino que a uno le trajo "felicidad". Una especie de camino amarillo, como en "Alicia en el país de las maravillas".

Con esto quiero decir: profesores me inculcaron que hay que sentir la música, que hay que "corporizarla", que hay que encontrar en cada obra su partitura analógica en fenómenos naturales, que hay que forzar los sonidos al máximo, que hay que equilibrar tensiones, que esto, que lo otro...

Lo veo genial desde el punto de vista de: "mirá, yo experimenté por este lado y no sólo me pareció divertido y conseguí un resultado sonoro copado, sino que también puedo explicar X cosas que con palabras no puedo".

GENIAL, pero que, ese camino amarillo (como dije antes), no sea la única ruta a recorrer, o el único color para apreciar... Y más cuando en este 2007 tenemos una autopista colorinche.


Sinceramente, se me fueron las ganas y la motivación que tenía de hacer los trabajos del Taller de Creación Musical en la UNTREF. Simplemente, desaparecieron por el uso obligado de una envolvente de amplitud que la puedo graficar claramente con mi teclado de 112 teclas:

__/\_______/\__

1 seg. 12 seg.




¡BASTA!

... / dans / ... dijo...

Creo que las quejas y los desencantos múltiples muestran hasta que punto enseñar conlleva una gran responsabilidad... y enseñar composición tal vez mas aún porque cuando se hace desde "el bronce" o desde la "adoración del espejo"... tiende a descalificar las ansias de búsqueda de los estudiantes... y los resultados pueden ser magros o pueden terminar alejando de la composición a muchos talentos incipientes.
Para mi enseñar es mostrar, describir, enunciar teorías y procesos... pero mas que eso debe ser abrir puertas.

Raúl dijo...

Coincido en lo que estamos hablando. Pero muy especialmente en eso de tomar cierta perspectiva de las circunstancias que uno pasa en determinado momento con tal o cual materia, o tal o cual profesor.
Eso, quizás, nos puede traer las reflexiones más ricas desde el punto de vista humano y artístico.